El Sol sale todos los días
En Puerto Rico, la electricidad se ha convertido en un ejercicio de resistencia. Las tarifas suben de forma inexorable, el servicio sigue siendo inestable y la fragilidad del sistema se evidencia con cada tormenta, cada avería y cada apagón. Bajo el modelo actual, el ciudadano no solo paga más, sino que recibe menos. Ante ese escenario, la respuesta natural —lógica, casi instintiva— ha sido buscar independencia. Producir su propia energía. La única alternativa real para miles de hogares ha sido el sol. No por moda, no por romanticismo ecológico, sino por supervivencia. Porque cuando el sistema no garantiza continuidad, el ciudadano se protege. Porque cuando la factura se dispara, la gente busca soluciones. Porque cuando la red colapsa, la autogeneración deja de ser lujo y se convierte en necesidad. Sin embargo, en vez de facilitar este camino, el gobierno parece decidido a obstaculizarlo. La intención de imponer impuestos a paneles solares y baterías es, en ...